En Cuba chisme es el rumor sabroso que corre por el barrio, el cuento que va de boca en boca y casi siempre viene con exageración incluida. Puede ser puro invento o tener algo de verdad, pero igual la gente lo repite feliz. Es como el deporte nacional de enterarse de todo, aunque luego nadie se haga responsable.
Se usa para llamar a cualquier cacharro o aparato cuando no te sale el nombre, sobre todo si es electrónico: el móvil, el ordenador, el mando, lo que sea. Suena coloquial y un pelín vacilón, como diciendo “este trasto”. Muy de andar por casa y cero técnico, pero se entiende al vuelo.