Se usa en Sinaloa para decir que alguien anda con la vida resuelta, disfrutando machín, con lana, lujos y sin muchas preocupaciones. Es como ir en modo fiesta permanente, con todo a favor y sintiéndose bien poderoso. No es solo estar feliz, es traer el rollo de que todo te sale chido y se nota a kilómetros.
Se usa cuando alguien está gozando la vida a lo máximo en una fiesta, celebración o cualquier rumba bien prendida. Es como decir que la persona está disfrutando sin pena, sin estrés y con toda la actitud. En la Costa Caribe es casi un sello de aprobación, porque si estás en grande es que la estás rompiendo durísimo.