Se dice cuando a alguien le está yendo demasiado bien, con una racha de suerte que parece enviada del cielo. Es como decir que la vida le está sonriendo y que todo le sale redondo, desde la plata hasta el amor. Muy de hablarlo en la costa, con ese toque de fe y vacile.
"Oye, Juanito hoy pagó el almuerzo, le salió un trabajo y todavía le dieron ñapa en la tienda. Ese man anda bendecido, no joda."