Se usa para decir que alguien anda pasando por una racha bien complicada, como si fuera manejando por un túnel larguísimo donde todo se ve oscuro y no se ve la salida. Puede ser por deudas, broncas familiares, problemas de chamba o puro desmadre acumulado. No es para espantar, más bien es un jalón de orejas con cariño.
Se dice cuando alguien anda perdido, distraído o como que no está procesando nada de lo que pasa alrededor. Es el típico pana que le hablan, le explican dos veces y aun así se queda en blanco. También aplica si está lento para reaccionar o se quedó pegado con otra cosa. Suena regaño, pero con vacilón.
En Chile se usa para decir que alguien está súper volado en su mundo, distraído o colgado, como si estuviera metido en un túnel oscuro donde no pesca nada de lo que pasa alrededor. Puede ser porque está soñando despierto, chateando, pensando en otra cosa o derechamente puro pajareando. Y hay que admitir que la imagen del túnel es bastante precisa.
Se dice de alguien que anda perdidísimo, confundido o que no está pillando nada de lo que pasa. Como si estuviera metido en un túnel, a oscuras, buscando la salida y dando palos de ciego. Vale para el que está distraído, medio ido o hablando cualquier cosa. Y sí, suena a que le falta un mapa y un café.