Se usa en el oriente de Venezuela para decir que alguien está perdidísimo, confundido o sin entender nada de lo que pasa. Es como cuando te caes del conuquero al río y no sabes ni para dónde nadar. Básicamente estás en el aguao, a la deriva, y ni con mapa sales de ese enredo.
Se dice cuando estás más perdido que un chinchorro sin remo: no entiendes nada, andas desorientado o no agarras la idea ni a coñazo. Es como quedarte en blanco, pero con sabor a río y monte, bien de por allá. Sirve para clases, chismes, reuniones y cualquier vaina que te deje loco.