Se dice de alguien que anda desorientado, acelerado o haciendo cosas sin mucho sentido, como dando vueltas sin rumbo. Es esa vibra de no saber qué hacer, ir de aquí para allá y no aterrizar en nada. En Nicaragua suena bien gráfico, como si el patio fuera un laberinto y vos, el loco.
"Desde que lo dejaron, Juan anda como loco en el patio, va del cuarto a la sala, se hace un café, lo deja botado y vuelve a salir como si lo anduvieran correteando."