En Mendoza se usa para decir que alguien está re loco, medio desquiciado o muy alterado, ya sea por bronca, nervios o porque no entiende nada. Es como que se le quemaron los papeles y no coordina una. Suena gracioso, pero ojo, también puede ser medio bardero si lo tirás en caliente.
Se dice cuando alguien está un poco loco, despistado o confundido. Vamos, que le patina el embrague.
Se dice de alguien que está medio loco, chiflado o que se le fue la olla por un rato. No siempre es insulto, muchas veces va en plan broma cuando alguien hace algo rarísimo o se manda una idea imposible. Es como decir que le falta un tornillo, pero con más gracia y menos mala leche.
Se usa cuando alguien está re loco, desbordado o reaccionando de forma totalmente exagerada, como si hubiera perdido el control y el sentido común. Puede ser por enojo, por nervios o porque se le fue la chaveta mal. Es muy de decir que la persona está pasada de rosca, y la verdad es que suena bastante gracioso.