Se dice cuando estás tranqui, sin apuro ni drama, tirado disfrutando el momento. Es ese modo avión santiagueño de no hacerse mala sangre y dejar que el día pase suavecito. Puede ser descansar, matear, ir al río o simplemente no mover un dedo. Ideal para cuando ya cumpliste y te ganaste el descanso.
Se dice cuando alguien anda de fiesta o en plan rumba, pasándola bueno con música, traguitos y parche. Es como estar en modo celebración, sin afán y con ganas de alargar la noche. En Tolima suena bien de calle y se usa para contar que uno estuvo gozando sabroso con la gente.