Se usa para hablar de alguien que salió a levantar, chamuyar o conquistar a otra persona con todas las pilas. No es solo coquetear, es ir decidido, con estrategia, actitud y un poquito de caradurez. Es como si la noche fuera un operativo especial y la persona estuviera enfocada en cumplir el objetivo romántico o picarón.
Se usa cuando alguien está totalmente enfocado en levantar a una persona, como si fuera un agente secreto del levante. No está boludeando ni charlando al pedo, está con un objetivo clarísimo en la cabeza. Es esa actitud de cazador romántico medio intenso que todos reconocen al toque, y hay que admitir que a veces da mucha risa verlo.
Se dice cuando alguien sale de fiesta con el objetivo clarísimo de ligar, como si fuera un agente secreto pero especializado en el salseo romántico. No va a tomar algo tranquilo, va a cazar miraditas, besos y lo que surja. Es de esas expresiones que ya avisan de que la noche viene movidita.