Se dice cuando traes el día a mil: con mil pendientes, de un lado a otro, sin chance de sentarte. Puede ser por trabajo, vueltas, familia o puro desmadre. No es tanto “estar feliz”, es más bien andar acelerado y ocupado. En Baja se oye un montón cuando andas en friega.
"Compadre, hoy ando bien movido: fui al jale, luego a hacer mandado y todavía me quieren jalar por unas chelas con los cuates. No paro."