Se dice cuando alguien anda con mala onda, cara de pocos amigos y contestando seco, como mate sin azúcar a las siete de la mañana. No es que esté triste, es más bien que está cruzado y no le entra una. Ideal para describir al que llega al laburo bufando y no saluda ni al perro.
"Che, ¿y a vos qué te picó? Estás de mate amargo desde que llegaste, ni un buen día tiraste, parecés enojado con el mundo."