Se usa para decir que alguien está gozándolo fuerte, en un momento top donde todo le sale redondo y va sobrado de felicidad. Es como estar en modo lujo máximo, sin preocupaciones y con la vida poniéndote alfombra roja. Vamos, que si estás de crema ni te acuerdas de lo que es madrugar un lunes.
Se dice cuando algo o alguien está increíble, finísimo o en su punto, como si todo saliera redondo. Vale para una fiesta, un plan, una comida o hasta para alguien que va guapísimo. Es un piropo con sabor riojano, de esos que suenan suaves pero dejan claro que está todo de lujo.