Se dice cuando alguien anda medio curado o con la cabeza en cualquier parte, como si el vino ya le estuviera haciendo cariño. No siempre es una borrachera épica, a veces es ese puntito alegre en que te pones lento, disperso y dices puras leseras. Bien chilena y bien de sobremesa.
"Oye, el Pancho lleva media hora peleando con la puerta del baño y saludando al perro como si fuera el jefe. Anda a lo vino desde el asado."