Se dice cuando estás reventado, sin energía, como si te hubieras pegado un viaje eterno o una seguidilla de días a mil y el cuerpo ya no da más. Vale para resacas, laburo pesado o un finde de joda que te deja hecho bolsa. No es que estés viajando de verdad, es puro drama santiagueño.
"Anoche metimos peña, asado y after hasta tarde, hoy estoy de caravana mal, ni para cebar un mate me da."