Se dice de alguien que anda a mil, con una energía que no le entra en el cuerpo. Está hiperactivo, manija, como si tuviera un motorcito prendido todo el día. Sirve para describir a quien no para quieto y se prende a cualquier plan. Ideal para boliches, previas y días de puro quilombo.
"Che, ¿viste a la Luli en el boliche? Estaba re chaira, saltaba, cantaba y te armaba la ronda en dos segundos, no paraba ni para tomar agua."