Se dice cuando algo o alguien está tan a gusto que solo falta el cafecito para rematar. Es como decir que el plan está relax, cómodo y bien bonito, de esos que se disfrutan sin prisas. Sirve para una tarde tranquila, una buena plática o una sobremesa larga. Suena bien de barrio y bien de casa.
"Ya quedó la sala limpia, está lloviznando y traigo pan dulce. Vente, que el plan aquí en la casa está pa'l cafecito y el chisme está bueno."