Se dice cuando le metes un montón de ganas y esfuerzo a algo, de esos días en que te aplicas en serio y no andas a medias. Es como echarle todo el peso al asunto para que salga bien, aunque esté pesado. Muy de México y bien útil para motivar o meter presión con cariño.
Se dice cuando alguien le mete un montón de ganas y esfuerzo a algo, ya sea al jale, al gym o a cualquier plan. Es como echarle todo, sin escatimar, a lo bestia. No habla de peso literal, es puro entusiasmo y disciplina. Suena muy del norte y queda perfecto para presumir o picar a la banda.