Se usa para decir que te echas una mini siesta rápida, de esas que cierras los ojos un momento y te quedas frito sin darte ni cuenta. No es dormir a pierna suelta, es más bien un sueñecito relámpago para recargar pilas. A veces dura cinco minutos, pero te levantas como si hubieras hibernado tres inviernos.
Se usa para decir que vas a dormir una siesta corta, de esas que te tiras en la hamaca o en cualquier rincón fresco y quedas frito un ratico. Es como cuando estás cabeceando del sueño y decides rendirte. No es dormir profundo, es solo recargar baterías para seguir en la brega, que siempre hace falta.