Se dice cuando te vas a dar un chapuzón rápido para refrescarte, ya sea en el río, en la piscina o donde pille. Es más de plan improvisado que de nadar en serio: vas, te mojas, sales nuevo y sigues el día. Muy de verano y de calor pegajoso.
"Hace un bochorno que flipas, así que después de comer nos bajamos al río a echar un agua y volvemos como personas, no como croquetas."