Se dice cuando alguien se pone a soltar historias que no vienen a cuento o se pasa tres pueblos exagerando, como si estuviera rellenando el aire con cuento. Vamos, hablar por hablar, adornar demasiado o inventarse medio mundo para quedar bien. Suele ir con tono de burla, porque se nota a la legua que está echando longaniza.
"En la fiesta, Juan se puso a echar longaniza diciendo que era primo del presidente y que le iban a poner escolta. La peña se miraba y se partía, vaya película se estaba montando."