Se dice cuando te vas con la tropa a hacer choripanes, normalmente al aire libre, con parrilla improvisada, pan calentito y harta conversa. Puede ser en la costanera, en un parque o al lado del lago. Es plan simple pero glorioso, de esos que arreglan el ánimo y dejan olor a humo en la ropa.
"Oye compadre, el sábado llevamos la parrilla chica y unas longas, y echamos la choripanada en la costanera. Después su matecito y era, quedamos listos."