Se dice cuando alguien arma escándalo y se pone a dar la nota, ya sea cantando a pleno pulmón, hablando a gritos o montando un show que no venía a cuento. Vamos, que convierte cualquier reunión en su escenario personal y no deja a nadie en paz. Tiene ese punto de cachondeo, pero también de que te corta el rollo.

"En la fiesta, Susanita empezó a echar kikirikí con el karaoke a tope y gritando como si estuviera en un estadio, y al final nadie podía ni hablar ni bailar tranquilo."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!