Se dice cuando te juntas con alguien a platicar chismes, ponerte al día y sacar el cafecito con drama incluido. Puede ser del barrio, la oficina o la familia, da igual, la cosa es el cotorreo y el chisme sabroso. No es exactamente mala onda, pero tampoco te hagas, vienes a enterarte de todo.
Se dice cuando te sientas con alguien a chismosear suavecito, sin mala leche, solo por pasar el rato. Es ponerse al día con el barrio, la familia o el trabajo, soltando anécdotas, rumores y detalles jugosos. Suele ir con tinto o algo de picar y termina en risas. Chisme pequeño, pero sabroso.
Se dice cuando te ponés a chusmear tranqui, a tirar y escuchar chismes en plan de confianza. No tiene por qué ser mala leche, es más el ritual de ponerse al día con el barrio, la oficina o el grupo. En Argentina suena medio importado, pero se entiende perfecto y queda simpático si lo decís en joda.
Se dice cuando te pones a cotillear en plan suave, a comentar la vida ajena o a soltar confidencias con colegas. No es un interrogatorio, es charla de barra o de sofá, con risas y algún salseo. En Madrid suena un pelín importado, pero se entiende perfecto y se usa para decir vamos a rajar un rato.
Se dice cuando te pones a platicar chismes, pero en plan relax y hasta cariñoso, como para matar el rato. Es el chisme en versión light: cafecito, risas y comentarios de quién anda con quién o qué pasó en el jale. Muy de juntarte con la raza y soltar el mitote sin culpa.