En Risaralda se usa para decir que te lances de una, sin tanta vuelta ni drama. Es ir directo al grano, hablar claro y hacer la jugada sin titubeos. Aplica para coquetear, pedir un favor o encarar cualquier situación. Si te quedas pensando mucho, ya no echaste chaleco, te dio frío.
"Parce, deje la bobada: vaya donde la pelada, salúdela bien y échele chaleco de una, que usted ahí dando vueltas parece trompo."