En Córdoba se dice cuando te juntás con alguien a tomar unos mates y charlar tanto que, sin darte cuenta, se te hace el mediodía. Es ese plan tranqui de caer a lo de un amigo, cebar amargos, chusmear un rato y estirar la charla más de la cuenta. Si termina con facturas, mejor todavía.
"Che, ¿pinta docear mañana? Caé tipo diez, cebamos unos amargos y te chusmeo lo del vecino que se cree influencer."