Se dice cuando alguien suelta el chisme a medias: te cuenta lo justo para picarte la curiosidad, pero se guarda lo bueno. Es como dejarte con el anzuelo puesto y la cabeza dando vueltas. Muy de parche y de recocha, porque uno queda: bueno, ¿y entonces qué pasó o qué?
"Parce, no sea así: me dijo que vio a la profe con alguien raro y se fue. No me venga a decir el milagrito y ya, suelte el cuento completo."