Se dice cuando alguien se pone a tope con algo y le mete caña sin descanso, ya sea currando, estudiando o dándole duro a cualquier plan. Es como decir que se ha pegado una buena paliza y no ha aflojado ni un segundo. Suena muy de aquí, de echarle horas y orgullo.
"Este finde mi hermano le ha dado al lingote con los apuntes y no ha pisado ni el botellón, ni una caña, ni ná. Está en modo máquina."