Se dice cuando una situación cambia de golpe y pasa de irte fatal a irte de lujo, como si le dieras la vuelta a todo y ahora te favorece. Vale para un partido, una bronca o un plan que pintaba muerto y revive. Es bastante común en todo el mundo hispano, y cuando sale bien, da gustito.
"Ya nos veían fuera del torneo y hasta el profe estaba bien agüitado, pero metimos dos seguidos y le dimos la vuelta a la tortilla. Ahora todos andan bien creídos."