En Colima se usa para hablar de alguien que se quiere zafar de un compromiso, se hace el desentendido o se escurre como jabón cuando toca responder. Es como darle la espalda a algo, pero con más maña y mala leche ligera. Suena fino, pero en el fondo todos sabemos que es pura evasiva con estilo.
Se dice cuando alguien se raja o se echa para atrás a la mera hora, sobre todo después de andar muy gallito. Es como admitir que mejor siempre no, que ya no le entras o que te dio frío. Suena bien norteño y queda perfecto para apuestas, planes bravos o cualquier cosa donde te faltó tantito valor.