Expresión zuliana para hablar de beber licor como si no hubiera mañana, aunque de agua no tiene ni una gota. Se usa cuando la idea es tomarse unos tragos sabrosos, armar la conversa y dejar que la noche se ponga buena. Es casi un ritual social, medio sagrado, para los panas parranderos de corazón.
En Anzoátegui se dice cuando te vas a pegar un descanso sabroso, normalmente con playa, río o paseo de por medio. Es como decir que te vas a desconectar, a recargar energías y a olvidarte del estrés un rato. Literal suena a chapuzón o aguacero, y por eso mismo tiene su gracia.