Se dice para pedirle a alguien que te dé una oportunidad o un poquito de margen. Puede ser desde un ratito para resolver algo, hasta que te den otra vuelta en una relación o en un trabajo. Suena bien de calle y medio suplicón, pero sin drama. Vamos, un no me aprietes tanto.
Expresión muy de la calle para pedir tiempo, paciencia o una oportunidad extra. Es como decir que no te presionen tanto, que te dejen respirar un chin y demostrar lo que tienes. Se usa en líos de amores, en el trabajo, jugando dominó, en to'. Y hay que admitir que suena mucho más sabroso que un simple espera.
Se dice para pedirle a alguien un poquito de tiempo, paciencia o margen antes de hacer algo. Es como soltar un aguántame ahí, espérate un chin o dame break, pero con ese toque caribeño que suena relajado. Vale para tareas, favores o cuando vas tarde y necesitas que no te quemen.