En San Luis Potosí y en buen México en general, echar un chance es pedirle a alguien un favor rápido, como que te acerque en el coche, te haga el paro o te deje pasar tantito. Es informal y bien de compas. No es gran drama, es más bien un: ayúdame tantito, no seas gacho.
"Oye, compa, ¿me echas un chance y me arrimas al centro? Se me hizo tardísimo y el camión anda jugando a las escondidas otra vez."