Eufemismo bien de rancho para decir que vas al baño, normalmente a hacer del dos, sin soltarlo tan directo. Se usa mucho en contextos de campo, entre compas o familia, como quien se va a “atender un asunto” pero con sabor a milpa. Suena inocente y hasta chistoso, por eso pega.
"Espérenme tantito, ahorita vuelvo, voy a cuidar la milpa un ratito, que ya me anda y no hay baño cerca."