Se dice cuando a alguien le soltás la verdad de frente, sin chamuyo ni vueltas, aunque duela. Es como poner las cartas sobre la mesa y dejar claro lo que hay, ya sea para ubicar a alguien o para cortar el drama. Directo, al grano, y a veces hasta con gusto.
"En la reunión, Marta le contó la justa al jefe: que el proyecto estaba flojo y que así no se llegaba. Se hizo un silencio y nadie se animó a retrucar."