Se dice cuando alguien se pone a presumir de su carro, sobre todo si es viejo, clásico o bien arreglado, y empieza a soltar el rollo técnico como si estuviera narrando una leyenda. Te habla de caballos, carburador, sonido del motor y hasta del escape. Es puro alarde mecánico, pero la neta a veces sí se antoja escucharlo.
"Llegó el vato al malecón y se puso a contar fierro del Chevy del 69, que si el motor, que si el escape, y todos nomás asentando como expertos."