Se dice cuando alguien se está inventando una historia en su cabeza a base de suposiciones, sin pruebas ni nada. Vamos, que te montas tu película y luego te la crees. Sirve para pinchar un poco a quien se adelanta a los hechos y dramatiza. Muy útil para cortar el rollo paranoico con humor.
"Deja el suponín, que porque Ana no responda al WhatsApp no significa que te odie. Igual está currando o se quedó sin datos, relax."