Se dice cuando alguien se luce heavy y se lleva el mérito completo: hace una jugada maestra, se marca un golazo o la rompe en algo y deja a todos con la boca abierta. Es como decir que se comió el show y nadie más pintó. Suena bien nica y bien fanfarrón, pero con cariño.
"Mae, en la cancha te comiste la curry: ibas perdiendo y en el último minuto metiste el golazo. Los otros quedaron mudos y vos celebrando como si fuera final."