Se dice cuando alguien anda apuradísimo, a las corridas, saltando de una cosa a otra sin parar. No es que vaya literalmente pegando brincos, es más bien que vive con el tiempo justo, con mil pendientes y la cabeza en cualquier lado. Muy de estar a las chapas y no llegar a nada, pero con gracia.
"Che, Juan cayó tarde al asado otra vez, vive andando a los saltos entre el laburo, la facu y la suegra, y después ni sabe dónde dejó las llaves."