En Santa Fe, jurársela es mandarte de cabeza y jugártela sin vueltas. Es cuando te animás a hacer algo medio arriesgado, con actitud y sin tanto cálculo, tipo: ya fue, que salga como salga. Se usa mucho para decisiones impulsivas o valientes, y tiene ese gustito a apuesta personal.
"Hoy me la juro y le digo a la profe que me suba la nota, total ya me tiene de punto y no pierdo nada."