Se dice cuando estás con una pereza monumental, sin energía ni para lo básico. Es esa flojera que te deja tirado, con cero ganas de moverte, laburar o salir, aunque te ofrezcan un planazo. Muy rioplatense, bien de día pesado o de domingo eterno. Y sí, a veces la fiaca gana por goleada.
"Me invitaron a la cancha y después a comer asado, pero estoy en la fiaca mal, no me despego del sillón ni con grúa."