Se dice cuando alguien está haciendo un dramón, lloriqueando o quejándose de más por una tontería. Es como decir que anda de chillón y que ya le baje dos rayitas. Muy de cotorreo para picar a un compa que se pone intenso por cualquier cosa. Y sí, suena bien macabrito, pero da risa.
"Ya no chilles la calaca, güey, nomás porque te dejaron en visto. Ahorita te invito una tlayuda y se te pasa."