En Perú, chibolo es la forma bien callejera de decir niño o chaval. También se suelta para un adolescente que todavía está medio verde, como que le falta cancha o experiencia. Puede sonar cariñoso o medio regañón, según el tono. Es de esas palabras que te ubican al toque en ambiente peruano.
En Perú se usa para referirse a un niño o adolescente, a veces con cariño y a veces para decir que alguien es inmaduro o novato. Puede ser tu hermanito, el vecino que hace bulla o el nuevo del trabajo que aún no cacha nada. Es coloquial total y según el tono suena tierno o medio vacilón.
En Perú se usa para referirse a un niño o a alguien joven, a veces con tono medio vacilón pero también cariñoso. También se le dice chibolo a un adulto que sigue con actitud inmadura o muy juguetona, como si no creciera nunca. Es de esas palabras que según el tono puede ser ternura, burla suave o simple descripción.
Se usa para hablar de un niño o un joven, a veces con tono medio burlón pero cariñoso. Puede ser el chaval del barrio que hace bulla, el sobrino hiperactivo o el amigo que todavía se comporta como adolescente. Es muy común en Perú y suena tan cotidiano que casi huele a recreo de colegio.
En Perú, chibolo es una forma coloquial de decir niño o chaval, normalmente con tono cercano, como de barrio o de familia. No es una palabrota ni significa despistado, aunque a veces se use medio en broma para hablar de alguien inmaduro. Es de esas palabras que suenan a calle y a patio de colegio.
En Perú se usa para hablar de alguien joven, normalmente un niño o adolescente, con toda la frescura y torpeza de la edad. Puede sonar cariñoso o medio burlón según el tono, como cuando los mayores se ríen del chibolo que recién está aprendiendo cómo va la vida. Es de esas palabras que te marcan la infancia, para bien o para mal.