En Guanajuato se usa para hablar de un chavo ya grandecito o que se ve más maduro, a veces con tono de respeto o de cotorreo. Puede ser el que trae el control, el que se impone o el que anda bien seguro de sí. No es “jefe” literal, más bien el vato que se nota.
"¿Ya viste al chavalón de la fiesta? Llegó bien campante, se puso a bailar y en dos canciones ya traía a medio mundo siguiéndolo, como si fuera el mero mero."