Se dice cuando alguien se pone a opinar de todo como si fuera experto, pero en realidad está hablando por hablar y tirando fruta. Va de sabelotodo, mete su cuchara en cualquier tema y lo hace con una seguridad que da risa. Ideal para el pata que te suelta cátedra sin haber leído ni el titular.
"Mira a Juan, charquicandeando otra vez de política en la esquina, y ni sabe cómo se llama el ministro, pero igual mete su floro."