Interjección bien santiagueña para reaccionar cuando algo te deja loco, para bien o para mal. Sirve para soltar sorpresa, asombro o hasta un poquito de indignación, tipo un ¿pero qué onda? o un no te puedo creer. Va con tono de barrio y se usa mucho en charla cotidiana. Tiene su encanto, no falla.
"Che, ¿viste el golazo que clavó Nacho ayer? Chá, mamita, ese pibe está re encendido, ni el arquero la vio venir."