Se dice para dar por zanjado un tema, una discusión o un chisme, como quien baja el martillo y ya estuvo. Viene del rollo del programa de la tele Caso Cerrado, así que suena dramático a propósito, en plan de broma. Ideal para cortar el arguende cuando ya se están calentando de más.
Se usa cuando alguien ya decidió algo y no piensa darle más vueltas, como si fuera la jueza de su propia novela. Corta el chisme, el drama o la discusión y deja claro que ya no hay debate. Muy de telenovela, muy de banda que se siente protagonista, y la neta es que sí tiene su estilo.