En La Guajira se usa para hablar de un chisme bien filoso, de esos que cortan amistades y dejan a todo el mundo con la boca abierta. Es como cuando alguien suelta un comentario venenoso o un rumor pesado que arma novela en el barrio. No es cualquier cuento, es el tijerazo que pone a rodar cabezas y da tema pa' rato.
Se dice cuando alguien suelta un comentario bien filoso, de esos que cortan y dejan a medio mundo con cara de ¿qué onda? Puede ser chisme, indirecta o crítica disfrazada, pero siempre va con mala leche o con intención de picar. En corto, es un golpe verbal rápido y certero. Y sí, a veces da risa, pero arde.