Qué significa
Se usa cuando hace un frío tan brutal que sientes que hasta el ombligo se te queda duro como piedra. Es una exageración muy sanjuanina para quejarse del invierno o de las noches heladas. Sirve tanto para el frío en la calle como para cuando alguien es rata y no prende la estufa. Y hay que admitir que suena bastante gráfico.
Ejemplos de uso
"Anoche en el camping hacía un viento helado que ni la fogata salvaba, estaba por irme a la carpa porque ya sentía que se me congelaba el ombligo mal."
"Se cortó la luz en la oficina y el aire acondicionado siguió tirando frío como si nada, estuve toda la mañana con el ombligo congelado esperando que volviera."
"No pienso salir con esta helada, me congelo el ombligo apenas abro la puerta y ya estoy arrepintiéndome de existir."