Se dice cuando por fin caes en cuenta, entiendes algo o te acuerdas de golpe después de darle mil vueltas. Es ese momento en que te prende el bombillo y dices: ajá, era por ahí. Muy de Nueva Esparta para celebrar el hallazgo, como si te explotara la idea en la cabeza. Y sí, da un gustico.
"Chamo, ya di con la cohetona: la clave del WiFi era el nombre del perro de mi tía. Yo aquí sufriendo y el router muerto de la risa."