En Piura, cafecito no siempre es la taza de café inocente, sino la excusa perfecta para una escapadita romántica o una visita medio clandestina con harta química. Es como decir vamos a tomar algo, pero todos saben que el menú principal es el chape y el chisme sabroso. Y la verdad, la coartada suena bien tierna.
Diminutivo muy porteño para invitar a tomar café, pero la gracia no es la bebida sino la charla. Un cafecito es excusa para ponerse al día, chusmear de todo un poco y arreglar el mundo en la mesa. Puede ser tierno, cómplice o medio conspirativo, y hay que admitir que tiene un encanto especial.
Se dice cuando invitas a alguien a verse un rato para platicar a gusto, ponerse al día y chismear tantito, casi siempre con algo de tomar. Puede ser café, pero también un té, una soda o lo que caiga. Es más el plan que la bebida, el pretexto perfecto para convivir sin prisas.